
El camino por el que te lleva la vida puede provocar que el paso de niña a adulta se adelante bastantes años. A veces una niña ingenua, inocente, niña al fin y al cabo es obligada a pasar por ciertas cosas, las cuales le marcan y le complican la vida. Hablo concretamente de las violaciones. Simplemente, aborrezco a los enfermos mentales que se aprovechan de esa ingenuidad y le acaban destrozando la vida.
Ellos, no se merecen llamarles personas, sólo piensan en satisfacer sus necesidades del hombre primitivo o, mejor dicho, de los animales (sexo y comida) y no tienen en cuenta en ningún momento el daño que pueden llegar a causar, la huella que dejan en una persona.
En algunas culturas la virginidad de una chica es sumamente importante para que llegue a casarse y a formar una familia. Si ella la ha perdido, sea como sea, se ve automáticamente aislada de su entorno, la sociedad y su familia la marginan. Pero esas mismas sociedades no son capaces de imponerle un castigo al culpable de ello. Así que además del trauma que provoca el sufrir una violación se ven solas y la única salida que ven a ese sufrimiento es el suicidio.
Es un tema delicado que me hace sentir impotente. Por suerte no he tenido que pasar por eso.