Mi primer texto o post lo escribí hará 4 meses inmersa en una etapa de mal de amores. Por ese motivo me expreso de tal manera hacia la búsqueda de la otra mitad, la alma gemela…Pego literalmente:
La inspiración al siguiente texto se la debo a Gustavo Adolfo Bécquer y su Rima XI, copio literalmente:
-Yo soy ardiente, yo soy morena,
yo soy el símbolo de la pasión,
de ansia de goces mi alma está llena.
¿A mí me buscas?
-No es a ti, no.
-Mi frente es pálida, mis trenzas de oro:
puedo brindarte dichas sin fin,
yo de ternuras guardo un tesoro.
¿A mí me llamas?
-No, no es a ti.
-Yo soy un sueño, un imposible,
vano fantasma de niebla y luz;
soy incorpórea, soy intangible:
no puedo amarte.
-¡Oh ven, ven tú!
El poema me evoca una de las características propias del ser humano: el afán por conseguir cosas imposibles, cosas que sólo se pueden tener en sueños. El ser humano no suele conformarse con lo que tiene, sueña con tener algo mejor que suele ser inalcanzable (de esperanzas se vive, dicen), y como consecuencia tiende a no valorar adecuadamente las cosas que le rodean: pequeños detalles (miradas, sonrisas, abrazos, el placer que sientes al comer algo) que sólo sabemos valorar cuando estamos pasando por un mal momento, el resto del tiempo ni los vemos.
En el caso del poema esa “cosa” es la pareja perfecta, esa “media naranja” o “alma gemela”, algo que no existe ya que en la cruda realidad no hay nadie perfecto y es algo de lo que nos cuesta darnos cuenta. Si es verdad que la gente intenta cambiar para gustar a la persona a la que quiere, pero las cosas no son o blancas o negras y normalmente no se consigue el cambio, no totalmente. La idealización de esa media naranja está basada en un sinfín de cualidades de las cuales la mayoría de personas tienen tan sólo la mitad. No digo que nos conformemos con la primera persona que encontremos sino que seamos un poco más flexibles ya que la vida perfecta sería muy aburrida, ¿dónde quedaría lo positivo de las reconciliaciones tras una discusión de pareja?
Parece que esté despechada xD El caso es que el paso de los años y la vivencia de ciertas experiencias hacen que aprendas a aceptar un poco más a la gente como es y no intentar cambiar a todo el mundo sólo porque no te guste su carácter, su manera de pensar… Cada uno es como es y, aunque se pueda mejorar para ser un poco más sociable, más “atractivo” para alguien, una persona no puede cambiar completamente al gusto de otra.
Escribo sin sentido, tan sólo con la idea que ronda mi cabeza hace tiempo y que ya he mencionado, el ser humano es imperfecto tanto en el carácter como en el físico. La sociedad crea estereotipos de “el hombre perfecto” y de “la mujer perfecta” y estos son los que utilizamos en la búsqueda de la media naranja. A todo esto recomiendo la película “Mujeres Perfectas” ya que refleja perfectamente el estereotipo de la mujer perfecta con características como la sumisión al hombre. ¿Acaso el hombre de hoy en día busca una mujer florero?
Lo dicho, se debe tener en cuenta la situación para entender cada una de esas lineas.